Muchos electrodomésticos dependen de un flujo de agua limpio y estable. Cuando entran sedimentos en estos sistemas, los componentes internos experimentan un desgaste acelerado y un menor rendimiento.
Las lavadoras, lavavajillas, calentadores de agua y cafeteras comparten una vulnerabilidad: sus estrechos conductos internos. Las partículas de sedimentos que circulan por estos espacios causan daños mucho antes de que se produzcan fallos visibles.
Cómo entran los sedimentos en los electrodomésticos
Las partículas viajan libremente a través de las líneas de suministro.
Las entradas de los aparatos proporcionan poca filtración natural.
Por qué los electrodomésticos son más sensibles que las tuberías
Los componentes internos son más pequeños y precisos.
Incluso las partículas más finas pueden causar perturbaciones.
Componentes comunes de electrodomésticos afectados
Válvulas solenoides, bombas y brazos rociadores.
Los sellos y las pantallas se obstruyen fácilmente.
El efecto acumulativo de la exposición a partículas
Cada ciclo introduce nuevos sedimentos.
El daño se agrava con el tiempo.
Por qué los fracasos a menudo parecen repentinos
El desgaste interno se acumula gradualmente.
Las averías se producen cuando se superan las tolerancias.
Aumento de los costos de mantenimiento y reparación
Los reemplazos frecuentes de piezas se acumulan.
Los costos laborales aumentan con los problemas recurrentes.
Impacto en la eficiencia de los electrodomésticos
El flujo restringido reduce el rendimiento.
Aumenta el consumo de energía y agua.
Por qué las garantías de los electrodomésticos no cubren los sedimentos
El sedimento se considera un daño externo.
Los fabricantes esperan un suministro de agua limpia.
Prevención de fallos prematuros en electrodomésticos
Es útil interceptar partículas antes de su distribución.
La filtración de primera línea reduce la exposición de todo el sistema.
Reflexiones finales
Los electrodomésticos fallan más rápido cuando se exponen a sedimentos con el tiempo. Abordar la entrada de partículas en su origen ayuda a prolongar la vida útil de los electrodomésticos y a reducir los costos de reparación inesperados.