Los daños causados por el agua no se detienen una vez que comienza la fuga. A medida que la humedad se acumula en paredes, pisos y aislamientos, el moho puede comenzar a crecer silenciosamente, a menudo antes de que aparezcan daños visibles.
Muchos propietarios subestiman la rapidez con la que se forma el moho tras una fuga. Una vez que el moho se instala, su remediación se vuelve compleja, invasiva y costosa.
El moho solo necesita humedad para crecer
Las esporas de moho siempre están presentes en interiores.
La humedad activa el crecimiento rápido.
Las fugas ocultas crean condiciones ideales
Los espacios oscuros y cerrados atrapan la humedad.
Las paredes y el aislamiento retienen la humedad.
El moho puede comenzar en cuestión de días
El crecimiento puede comenzar dentro de 24 a 48 horas.
El daño se propaga antes de ser detectado.
¿Por qué el moho a menudo pasa desapercibido?
El crecimiento temprano es invisible.
Los olores aparecen tarde.
El moho afecta los materiales estructurales
Los paneles de yeso y la madera se deterioran.
Las reparaciones se vuelven invasivas.
Los riesgos para la salud aumentan con el tiempo
La calidad del aire está disminuyendo.
La irritación respiratoria se vuelve común.
La remediación del moho requiere mucha mano de obra
Los materiales afectados deberán eliminarse.
Se requiere contención y tratamiento.
La cobertura del seguro puede ser limitada
Es posible que las fugas a largo plazo no estén totalmente cubiertas.
Las disputas aumentan el estrés.
Prevenir la humedad es la única solución confiable
Detener el flujo de agua de forma temprana limita el riesgo de moho.
La prevención cuesta menos que la remediación.
Reflexiones finales
El moho no es solo un problema estético, sino una consecuencia costosa de los daños causados por el agua sin tratar. Detectar y detener las fugas a tiempo es la manera más eficaz de evitar reparaciones relacionadas con el moho.