Las fugas de agua suelen comenzar en las mismas zonas de muchas casas. Estos lugares tienen algo en común: suelen estar ocultos, rara vez se inspeccionan y están constantemente bajo presión.
Comprender dónde suelen comenzar las filtraciones ayuda a los propietarios a reconocer los riesgos de forma temprana, incluso antes de que aparezcan daños visibles.
Detrás de paredes y techos
Las líneas de suministro a menudo pasan detrás de paneles de yeso.
Las fugas aquí pueden propagarse inadvertidamente durante largos períodos.
Debajo de fregaderos y gabinetes
Las conexiones se aflojan con el tiempo.
Los daños causados por la humedad permanecen ocultos dentro de los gabinetes.
Cerca de calentadores de agua
Las válvulas y accesorios experimentan estrés térmico.
Las pequeñas fugas a menudo se desarrollan lentamente.
Conexiones de la lavadora
Las mangueras experimentan una vibración constante.
Con frecuencia los fallos ocurren sin previo aviso.
Líneas de suministro de inodoros y baños
Los sellos se degradan gradualmente.
Las fugas pueden extenderse silenciosamente al suelo.
Líneas de lavavajillas y electrodomésticos
Las mangueras flexibles envejecen con el tiempo.
A menudo se producen fugas detrás de los electrodomésticos.
Sótanos y espacios de arrastre
Las fugas pueden permanecer invisibles durante meses.
La humedad se acumula en áreas cerradas.
Puntos de entrada al aire libre
Los cambios de temperatura estresan las tuberías.
Los daños estacionales son comunes.
Por qué estas áreas a menudo se pasan por alto
La inspección poco frecuente crea puntos ciegos.
Las fugas crecen sin ser detectadas.
Reflexiones finales
La mayoría de las fugas de agua comienzan en lugares predecibles. Saber dónde buscar ayuda a reducir el riesgo, pero las zonas ocultas requieren protección continua, más allá de las inspecciones visuales.